15 mar 2013

La calle y el cuerpo

La calle -en tanto que paradigma de espacio público- es un terreno dominado por el desconocimiento mutuo entre sus usuarios y dónde los individuos confían en que su aspecto será suficiente para definirlos. Esa espacialidad goza de unas propiedades directamente vinculadas al aparentar y a los usos comunicacionales de cuerpo -actitud, vestimenta, forma de caminar, peinado, etc.-, puesto que, como Henri Lefebvre nos enseñó, toda práctica social practica el espacio, lo produce y lo organiza, y sólo puede hacerlo a través de esa herramienta con que sus componentes cuentan y que es el cuerpo. Hay una dimensión somática en los usos sociales, una posibilidad de reducir cualquiera de ellos al uso eficiente de las manos, del rostro, del tronco, de los pies, de la cabeza, del abdomen, de la voz, del olor, y siempre por medio de los gestos, de las manipulaciones, de los mohines, de las miradas... El espacio existe por una vivencia y una percepción que son siempre corporales.
Pág. 6 El espacio público como crisis de significado. Memoria y lugar. MANUEL DELGADO.

No hay comentarios:

Publicar un comentario